Proyecto IV Festival Ávhila
El Festival Ávila 2026, impulsado por Fundación Ávila en colaboración con la Asociación Hilandia, se ha desarrollado como un programa integral de actividades orientadas a la puesta en valor de la lana como elemento cultural, artístico y medioambiental. A lo largo de una semana, el festival ha combinado acciones formativas, participativas y expositivas, generando espacios de encuentro entre tradición y creación contemporánea.
La programación se ha iniciado con un acto inaugural en el que se presentó el tapiz colectivo “Penélope y los 4 susurros”, marcando el eje narrativo del festival en torno al tejido, la memoria y el papel de las mujeres en la transmisión de saberes. Durante los días siguientes, se han desarrollado talleres infantiles centrados en el pastoreo y el trabajo con lana, acercando estos conocimientos a nuevos públicos desde una perspectiva educativa y experiencial.
Paralelamente, los encuentros de “Filandón Ávila” han recuperado el formato tradicional de transmisión oral, incorporando propuestas contemporáneas como la presentación del tapiz de Fundabem por “Las Damas de la lana” o diálogos escénicos inspirados en figuras como San Juan de la Cruz y Santa Teresa, conectando patrimonio inmaterial, literatura y comunidad.
El festival ha incluido también una jornada específica con motivo del Día Europeo de la Lana, en la que el Estudio Hilandia ha realizado demostraciones abiertas y actividades participativas en el espacio urbano, reforzando la visibilidad del oficio y su potencial como herramienta de dinamización cultural y económica.
Asimismo, se han llevado a cabo sesiones centradas en la narrativa y el papel de la mujer en la tradición, como “Las otras mujeres de la Odisea”, ampliando el enfoque del festival hacia la reflexión crítica y la reinterpretación cultural.
El programa ha culminado con un taller participativo intergeneracional, “Ávila Florece”, que ha integrado naturaleza, biodiversidad y comunidad a través de una experiencia creativa vinculada a la lana, las ovejas y las abejas.
En conjunto, el proyecto ha logrado activar la participación ciudadana, fomentar la transmisión de saberes tradicionales y posicionar la lana como un recurso contemporáneo con valor cultural, educativo y sostenible.








